Este poema va dedicado a la persona, que ha compartido y comparte mí vida, a ese hombre que ha sabido amarme, respetarme y ante todo entenderme, sobre todo como persona y como mujer: a mi marido, mi compañero, mi amigo, confidente y amante. Veintitrés años es una vida sólo deseo vivír el resto de mis dias junto a él.
 

 Hoy te quiero decir
con ésta pequeña carta de amor,
todo lo que significas para mi
desde qué núestra bonita
historía de amor comenzó.

Hoy te quiero recordar,
todo áquello que pasó
y qué sellado quedó
con la fuerza del amor,
esa fuerza qué nos unio...
 

En éste amor libre y sín condición,
libre sin cadenas, ni papel
qué jamás nos obligó a querer.
 

Hóy te quiero recordar
esos veintitres años de felicidad,
que en aquella duna, junto al mar,
cómo testigo el cielo azúl
nosotros y ese gran Dios
que bendijo nuestra unión...
y esté gran amor,
que nació entre tu y yo.
 

Hoy te quiero decir...
Con ésta simple
declaración de amor
qué sigo enamorada de ti
qué mí deseo es vivir
toda la vída júnto a ti
como el primer día
en que te conocí...
Amor sín pecado,
Amor entregado,
Amor sín cadenas...
Santificando ésta unión...
Tan sólo dos palabras,
que  nacen del corazón...
!!TE AMO!!
por toda una vída.... y las que Dios,
me vuelva a conceder.

                        ©   Lydia Gómez Ferrer

 

 

 

 

 

 






 

 WEBMASTER